Manifiesto


Caminar sin rumbo es dejarse
llevar, seguir a la manada y
ser sólo uno más.

Pero yo soy diferente, y son
mis propias huellas las que
marcan mi camino. Un camino
único e irrepetible, del que
estar orgulloso a cada
nuevo paso que doy.

No me pregunto hacia dónde
voy, porque lo tengo bien claro.

Tengo un plan.